El jueves se fue mi abogado de derechos de autor. Se fue sin más. Ya me había dicho a mí que se iba, me lo dijo en la mañana ("no le digas a nadie, pero hoy es mi último día aquí"), y yo muy juiciosa, no se lo dije a nadie. Pensé que por la tarde se lo diría a la directora y al gerente de Administración, pero no fue así. Entró a mi oficina en su hora de salida y me abrazó, me deseó suerte en mis proyectos y dijo que luego hablaríamos. ("Y se marchó, y a su barco le llamó 'Libertad'").
Al día siguiente no estaba él en su lugar, tampoco estaban sus cosas. Yo no dije nada. La directora no lo notó. En la tarde me llamó a reunión y me pidió que me apoyara del abogado para ver qué libros podemos subir a la plataforma de impresión bajo demanda, que le pidiera que revise los contratos y seleccionemos los que sigan vigentes. Yo asentí. Ahí supe que él no se despidió de nadie más, no avisó que se iba, no dijo nada, sólo se fue. Ayer, lunes, al medio día noté que todos seguían muy tranquilos. ¿Se fue el único abogado de la editorial y nadie ha dicho nada? Mi jefa, la directora, tomó vacaciones esta semana, así que fui con el gerente de admin. y le dije "oye, ¿el abogado renunció?", abrió mucho los ojos y me dijo que no, que él no sabía nada. Le dije que no había venido a la oficina desde el el viernes y que no estaban sus cosas personales en su escritorio, ya sabes, su calendario, su muñequito decorativo, las cosas que normalmente ponemos en nuestros escritorios para "personalizarlos". Salió disparado de su oficina para comprobarlo, cuando vio el escritorio vacío comenzó a mandarle mensajes y llamarle. Ni siquiera entraba la llamada. ¡Bloqueado!
Pues me tocó darle la noticia a mi directora, y su respuesta fue "ay, justo ahora que lo necesitamos para que revise los contratos". Eso fue todo. Ahora me toca hacer ese trabajo a mí, como he estado haciendo el del diseñador que sigue de vacaciones, como hice el de la jefa de producción desde mayo del año pasado hasta la fecha porque no la van a reemplazar ya que yo hago bien ese trabajo (voy a escribir un post sobre eso porque necesito sacarlo de mi sistema. Se van a reír), como hice el trabajo del editor desde agosto hasta febrero que contrataron al editor nuevo... Es terrible que abusen de uno y que no les tiemble la mano para explotar a la gente. Por eso hay tanta rotación aquí, nadie dura más de un año porque no aguantan el ritmo. Pero claro, ¿quién va a aguantar que lo pongan a hacer la chamba de varios puestos? Sólo una idiota como yo, tal vez. Tiene algo de satisfactorio saber que puedo con todo, honestamente. Yo sé que debería poner límites, pero algo dentro de mí me lo impide, algo me hace creer que si lo hago es como si fracasara, como si le demostrara a todos que no puedo con todo. ¿Estoy tan dispuesta a dejar que el sistema gane, que se salgan con la suya y me sobreexploten con tal de demostrar que puedo con todo? ¿En serio? Estoy al borde del bournout, pero no me pienso quejar. Haré lo que me toca, porque tengo 43 años y puedo con todo.
Por cierto, van tres días que se fue el abogado y nadie más ha preguntado por él.