lunes, 18 de mayo de 2026

El 2 es el número atómico del Helio

Últimamente me preguntan mucho sobre el chico del gimnasio que me gusta, y la verdad es que es alguien a quien no veo con frecuencia. Si supieran que por quien estoy sufriendo actualmente es por alguien con quien salía, porque recién me enteré de que él me considera un 2. Ajá, ya saben, en la escala del 1 al 10, él me sitúa en el número 2. Salimos durante dos años. Y resulta que durante todo ese tiempo él sólo estaba conmigo porque aparentemente no tenía nada mejor que hacer y quería ganar algo de experiencia. No voy a mentir, eso dolió.  

Debo confesar que sí vi las red flags, pero me hice pendeja porque él me gustaba mucho, y porque al final él era muy bueno disimulándolo (debe tener un estómago de acero). También porque, a nadie le gusta creer que la persona con la que sales siente repulsión por ti. Es todo lo contrario, si sales con alguien, lo que piensas es que por lo menos esa persona te encuentra atractiva. Bueno, algo debimos aprender del episodio de la Hermana Hong y es que hay personas capaces de cualquier cosa por sexo. Yo apenas caí en cuenta y eso dio al traste con mi confianza y terminó de reventar el hilo que sostenía mi autoestima. 

Yo sé, objetivamente, que no soy un 2. Me veo al espejo y enumero mis cualidades, las repaso una y otra vez, y sé que no soy un 2. Pero ¿qué más da?, si a ojos de la persona que te interesa eres un 2, pues eres un 2 y punto. Si esa persona no puede ver tus cualidades, tus cualidades no sirven de nada. Estoy haciendo berrinche, no pienso eso en realidad. Ya no estoy saliendo con él, así que ya no me interesa mucho lo que piense. Sólo trato de sacarlo de mi sistema. Escribir es mi terapia. Una vez que termine de sacar esto, no volveré a mencionar nada de este oscuro capítulo de mi vida. 

En fin, el chico del gimnasio... les decía que no lo veo con frecuencia, y cuando lo veo, él ni siquiera nota mi presencia. Ni lo hará, porque soy un 2, ¿recuerdan?